“Lo que una vez se llamó Flora”, de Julián Sánchez Caramazana, una reseña de Mónica Jurado

Título: Lo que una vez se llamó Flora

 

Autor: Julián Sánchez Caramazana

 

Editorial: Holocubierta

 

Págs.: 222

 

 

 

Creo que es la primera vez que me ocurre leyendo un libro sobre monstruos o zombis. Y es que el personaje del libro que más me ha gustado y hasta le he cogido cariño sea precisamente uno de ellos.

¿Y te puedes llegar a sentir identificada con una criatura así? Pues aunque parezca muy extraño así es.

He de confesar que al empezar este libro no las tenía todas conmigo. No estaba segura si la historia captaría toda mi atención pero esas dudas se disiparon pronto. ¿Y porqué? Quizás porque la idea de este libro aunque pueda parecer un poco descabellada quizás no sea del todo imposible. O porque te sientes identificada por todos los personajes que aparecen en ella de una manera u otra: sus inseguridades, sus miedos, sus preocupaciones.

La verdad es que me lo he pasado “pipa” leyendo este libro y más sabiendo que ocurre en la provincia donde nací y hasta aparece mi ciudad. Pero no os creáis ¿eh? Que esta fantástica y terrorífica historia puede suceder en cualquiera de vuestras ciudades.

 

 

Tomás es un investigador privado que trabaja para un departamento del gobierno español que se dedica a resolver extraños e inexplicables casos. Divorciado y padre de una pequeña niña a la que adora, su vida se dirige hacia un abismo.

Estando en esa crítica situación debe enfrentarse al caso más aterrador e increíble de toda su vida.

En las profundidades de la ciudad de Barcelona habita un demonio mucho más antiguo que el hombre y que secuestra a niños y adolescentes de los que se alimenta de su inocencia convirtiéndolos después de un letargo en criaturas sedientas de sangre y carne.

En esta locura acompañarán a Tomás su amigo Juan Antonio, que pierdes los ojos al encontrarse en las profundidades con el demonio y Elvira, una agente del gobierno que perdió a su marido y su hijo y que aparte de este peligro caso también debe enfrentarse a las intrigas de sus jefes contra ella.

Tres personajes que no son superhéroes pero deben salvar a la humanidad.

Aunque no se encontrarán solos del todo ya que reciben una valiosísima ayuda de uno de esos terribles seres que aún guarda algo de humanidad.

Un ser que salva a un bebé al que secuestraron y que sobrevivirá a esta pesadilla.

Una madre que sacrifica su vida para salvar a ese bebé.

Una lucha eterna entre el bien y el mal. Un mal terrible que se alimenta de la inocencia. Un mal mucho más poderoso de lo que podamos imaginar…

 

 

Hace un tiempo y no muy lejano, no hubiese leído un libro de terror escrito en España. ¿Y porqué? Pues porque tenía llamémosle prejuicios. Quizás porque era gran lectora de los escritores americanos o ingleses y no creía que este género en España estuviera a la misma altura.

Y actualmente tengo qué afirmar que estaba totalmente equivocada.

Y me confieso fan absoluta del género de terror español y esta novela no ha hecho más que mi entusiasmo crezca.

 

 

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