Octavio Gómez Milián

Entrevista

Por Angélica Morales


Confiésenos quién es Margot.

Un tango de Malevaje, el final de una noche en el antiguo espejo de Jhon Danields, tratar de convertir Zaragoza en algo tan apasionante con la Buenos Aires de los discos de Fito Páez y los libros de Juan Forn. Como todas las buenas historias tiene múltiples conclusiones.

Entre otras muchas cosas, es usted músico y poeta , ¿Por cuál de sus dos facetas siente más debilidad?

Debilidad por las mujeres, cualquiera de las dos vertientes que sirva mejor a mis propósitos será la elegida en cada momento.

¿Es usted un artista canalla?

Lo era, pero siempre controlando el punto de no retorno, me daba miedo ser como el protagonista de “El adversario” de Carrere. Los límites te dejan dormir por la noche. Me rodeo de artistas canallas, ellos me dan chispa, yo les doy tranquilidad.

La radio es sin duda un medio seductor, ¿la literatura debería de acercarse más a las ondas?

La radio es mi gran pasión. Me gustaría que hubiera en las ondas aragonesas uno de esos programas calmados donde la música y la poesía se mezclaran, abierto a lo clásico y lo postmoderno, con charla nocturna y tintineo de combinados….pero creo que la radio de autor tiene menos futuro que las cintas de cassette.

Cuéntenos sus andanzas argentinas. ¿Qué encontró allí que le faltara aquí?

Cuando yo me fui todavía languidecía en España el indie cantado en chapurreado anglosajón, ello, los porteños, sabían hacer buen rock con letras en español…allí conocí la movida sónica, los cantautores electrificados, las obras de teatro con acento bonaerense, es un monstruo con muchas luces que te devora, pero te sientes bien dejándote digerir…ahora en España estamos saliendo, peleando…me quedo donde estoy y termino la partida.

Ha abandonado la ingeniería para dedicarse al arte, ¿Se ha arrepentido en algún momento de cambiar escuadras por versos?

Abandoné la ingeniería para dedicarme a la docencia (después de probar cientos de empleos agónicos), me gusta dar clase. Uno no puede arrepentirse del resultado de la moneda lanzada al aire, mientras la teoría de cuerdas no demuestre la existencia de universos paralelos, prefiero confiar en el libre albedrío.

Tiene una actividad frenética; escribe en el Heraldo, colabora en la radio, da clases de matemáticas, dirige una editorial, escribe, toca…¿Le queda tiempo para respirar?

Ahora mismo lo estoy haciendo. Aunque por las noches se me olvida algunas veces. Hago listas de tareas pendientes. Me lo enseñó mi psiquiatra…una cosa detrás de otra para vencer la ansiedad anticipatoria…

¿Qué criterios sigue como editor? ¿Cómo selecciona a sus autores? ¿No es una locura montar una editorial en estos tiempos?

De gusto. Hemos publicado sonetos, dietario de viaje, relatos de ciencia ficción y poesía experimental. Dos cosas son importantes, que al leer el manuscrito sientas la sana envidia de pensar “esto me hubiera gustado escribirlo yo” y la segunda, que conozcas al autor. A veces funciona, otras no. Sobre la locura, Manuel Baile (editor de Comuniter) tenía la editorial montada, es un tipo abierto, emprendedor, de los que ya no quedan. Yo sólo le propuse nuevas vías y como me vio entusiasmado aceptó. Además hemos montado un equipo estupendo, con Víctor Montalbán, Jessica Aliaga, Enrique Cebrián y Juan Luis Saldaña…y eso ayuda y anima.

En su opinión , ¿el cuento está viviendo un momento de esplendor? ¿Por qué todos los escritores quieren ser ahora cuentistas? ¿Nos apuntamos a las modas?

Me gustan los relatos. Es una cuestión de estadística cinegética. Desde los clásicos de planteamiento nudo y desenlace, los densamente poéticos o los intencionalmente experimentales…los escritores son todos unos cuentistas, aunque no tanto como los poetas. Modas, ciclos…lo importante es emocionar.

¿Se pueden “Contar” los versos? Narrativamente hablando, claro.

Buena pregunta. Sí que se puede contar… a veces el poema es una polaroid maravillosa que recoge la impresión subjetiva, la poesía puede aprovechar la mezcla de descripción y emotividad para dar un plus de emoción al paisaje. Supongo que es cuestión de nomenclatura y formas. Un relato de Carlos Castán tiene más y mejor poesía que todas mis obras completas (cuando las tenga).

¿Qué le gusta de la AAE y qué le disgusta?

Me gusta que haga cosas. Me disgusta que siga teniendo mecanismo de asociación, que no siempre se de prioridad a los miembros (no hablo de ombliguismo, hablo de enfatizar el concepto de asociado) y, aunque sobre eso se puede hacer poco, que yo sea el miembro más joven…

Lecturas imprescindibles. Esos clásicos que hay que seguir desempolvando.
Mi amigo Juan Luis Saldaña siempre me echa en cara que sólo leo lo publicado a partir del 1 de Enero de 1900. Así que igual me quedo corto, uno hace lo que puede… aunque creo que ya son clásicos: Final de Partida de Beckett, Fando y Lis de Arrabal, A puerta cerrada de Sartre…sí, teatro. Me levanto y miro la estantería: Obras completas de Luis Alberto de Cuenca, Mantra de Rodrigo Fresán, Tokio ya no nos quiere de Ray Loriga, Discoteque de Felix Romeo, En las montañas de la locura de Lovecraft, Los Subterráneos de Jack Kerouac…

Un autor fetiche.

Uno que junta mis pasiones: Leonard Cohen. El que más me ha dado fuerte: Rodrigo Fresán. Uno que extraño mucho: Sergio Algora.

Véndase en unas líneas.

Lo intento todos los días. Siento pasión por la vida, me gusta el vino, los tebeos y las pelis de zombies, sé hacer derivadas y tantos por ciento, no cocino mal el arroz, estoy callado en el cine, creo en el papel, el vinilo y los programas de misterio de la radio.

Y por último ¿Cómo va a titularse su próximo libro de cuentos?

Como una canción de los Planetas.

Octavio Gómez Milián por Octavio Gómez Milián:

Empecé haciendo fanzines (Confesiones de Margot) y programas en radios piratas donde leíamos a Arrabal y pinchábamos a Charly García. Luego me fui a Buenos Aires y a la vuelta El Chorrito de Plata me ofreció publicar mi primer libro de poemas. Después ha ido casi todo rodado, monté los Experimentos in da notte (rock recitado junto a Pablo Malatesta y Luis Cebrián), abandoné la Ingeniería, saqué más libros (el último Lugares Comunes, premio Isabel de Portugal de poesía 2009), monté una editorial de narrativa (Voces de Margot), luego otra de poesía (Colección Resurrección), mis poemas y relatos aparecieron en varias antologías (Los Chicos están bien, Simpatía por el relato, Plan 9 de Vinalia Trippers) y ahora mismo escribo en el Heraldo de Aragón, colaboro en Radio Zaragoza y tengo una sección de historia de la música pop aragonesa en Aragón Radio, Espíritu de Margot. Doy clases de matemáticas y sigo esperando la vuelta de lo analógico (papel y vinilo, fundamentalmente) mientras disfruto de mi ciudad.

Pronto aparecerán libros de Lucas Rodríguez Luis y Magdalena Lasala con la colección Resurrección, también un libro tributo a Confesiones de Margot…una plaquette con Cartonerita Niña Bonita que se llamará Porque mañana seremos leyenda…e igual mi primer libro de cuentos para San Jorge

Dos poemas de Octavio Gómez Milián:

Despertar en primavera

Mi madre me escribe desde Berlín,
espera el metro en la Alexander Platz,
me cuenta que no ha visto
los ángeles de los que le hablaba en mis cartas,
la recuerdo, cálida y hermosísima,
en la puerta del colegio, cada día,
a las seis de la tarde.

Ana, Und wir sind dann Helden,
me despierto cada día, en otra vida,
y en otra ciudad,
el amanecer de la resaca me impone
la ausencia de tu espalda perfecta
y el ritmo del café malgasta la mañana.

Contemplo los restos del muro,
a través de la ventana del hostal,
sé que acumulan caballería
en las puertas de la ciudad,
no dejarán que nadie salga.

Hace ya tanto tiempo que no se nos permite
la entrada en las tabernas,

que hemos olvidado el idioma
y sólo paseamos como nómadas
cansados de ceremonias y bailes,
alrededor de estatuas derruidas,
escribiendo las canciones que nos salven
de la última tormenta.

Noches reversibles

Como en el poema de Pere Gimferrer,

mi alma es un muchacho

que no se cansa de mirar los muelles,

tengo algo de airado

en el bolsillo de la americana,

en el mensaje que dejo en tu contestador,

uno de los que apuestan sin respaldo,

que amenazan al horizonte

con un arma descargada,

de los que te bajan la falda en el pasillo

porque ya no encuentran palabras

para tu poesía. Los que esperan

sobrevivir a los tóxicos más espesos

de la noche, de los que te llamarían

desde otra cama, muriéndose si te perdían.

Uno de esos que apuran

los laberintos sin mapa.

Por favor, sólo quiero dormir contigo,

escuchar a los Planetas,

escuchar sus canciones,

las que siempre terminan mal.

Una respuesta a “Octavio Gómez Milián

  1. Pingback: Octavio Gómez Milián es el personaje del mes « Zaragózame!