«Aquellas miradas» de Luis Bazán y Jorge Cortés, una reseña de José Garrido Palacios

Son relatos breves de la vida zaragozana acaecidos en la primera mitad de los años sesenta. Son los años infantiles y adolescentes de los autores, del despertar a la vida… Vivencias de un ayer cuajado de nostalgia, con evocaciones al No-Do, al tranvía, a los paseos por el Ebro y la Quinta Julieta… y al amor, a Ella. Lucía.

La obra rememora sueños juveniles de la imagen. El No-Do, preludio de las cintas de celuloide y medio de información de embalses, inauguraciones… y del partido de fútbol de España contra Rusia en la final de la Copa de Europa. O tal vez de algo más, ¿de ideologías? Gol de Marcelino a pase de Amancio –dijeron en el No-Do–, y en realidad fue a pase de Pereda. Cosas de otro tiempo.

Emotivos son los viajes en tranvía por Zaragoza. Los traslados en la línea 5, Delicias-Torrero, junto a la amada, Lucía. Un roce, una mirada…, una sonrisa de complicidad; un gesto de ella alimentaba la ilusión juvenil.

Tras la llegada de una riada invernal, el Ebro se desbordó y las orillas del cauce se anegaron. Los amigos de siempre y el señor Lorenzo, padre de Serafín, visitaron un domingo el Galacho de Juslibol. Fue una excursión muy entrañable, de unión del hombre con la naturaleza, de la estepa, de la huerta y Zaragoza desde el altiplano de El Castellar. Un día maravilloso y una fecha para recordar. El conocimiento, sabéis – dicen los autores–, hará que el mundo sea más justo.

Las Huellas son recuerdos imborrables de la niñez, de la juventud. Pasajes de la vida que perduran en la memoria. Las misas de los domingos, luego diarias en el colegio; los profesores y las chicas. Sí, las chicas y los primeros besos acariciados por la niebla del Ebro, a veces disipada por el cierzo.

No podía faltar una referencia a Valdegurriana y la Quinta Julieta. Las salidas al campo con el autobús colegial o los boy-scouts, y los paseos por el Barranco de la Muerte y la almenara de San Antonio; el verdor de las plantas que escoltan el Canal y la visita al anciano chopo…, árbol que perdura y simboliza las etapas de la vida, el devenir del tiempo.

Los autores Luis Bazán y Jorge Cortés concluyen las miradas con lo más sensible del ser humano, lo más querido…, con Ella. Es una historia de amor, del amor juvenil recuperado, de un matrimonio con dos hijos y de su ruptura. Es una bella historia de amor, del triunfo del amor verdadero. Es una delicia.

Enviada por José Garrido Palacios

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