Presentación

Mañana viernes día 16, a las 19,30 horas en la Fnac de Zaragoza (calle Coso) se presenta la última obra de Mario de los Santos. Se titula Cuando tu rostro era niebla. Lo publica Onagro Ediciones, y la presentación correrá a cargo de Óscar Sipán.
Va la sinopsis:

“Cuando Teodoro Tejedor, un jugador profesional que el destino se empeña en esquivar, recibe el encargo de jugar una última partida de póquer, comienza una búsqueda que termina siendo la propia historia del ser humano explorando su alma. En su afán por recuperar las viejas habilidades con la baraja, los compañeros de juego, los amores perdidos, los amores recuperados y las hijas que quieren aprender a vivir se conjuran en un laberinto de espejos donde nada es lo que parece.

A través de las mesas de juego, el jugador se ve obligado a tomar nuevas identidades que se enredan hasta difuminar los límites de la realidad. Pero en su mundo Teodoro sabe que el respeto en el póquer se gana y se pierde en una baza, que el lenguaje de los naipes no entiende de edad, color, sexo o religión, que la siguiente apuesta puede terminar de empujarte al precipicio o cambiarte la vida. Porque, como dice el autor a lo largo de la historia únicamente hay dos cosas que desde siempre han hecho perder la cabeza a las personas: el sexo y el azar. Y el azar es un caballo salvaje.

Cuando tu rostro era niebla es una historia narrada de modo casi cinematográfico, al ritmo hipnótico de la sangre. Ambientada en Zaragoza y Polonia, la acción transcurre entre las bambalinas de una ciudad suicida, llevada por personajes que se graban en la retina. Con el olor del aire antes de la tormenta, el protagonista arrastra al lector a una travesía sin rumbo entre la bruma, enterrándose ambos en las preguntas a las que nunca hicieron frente.”

2 Respuestas a “Presentación

  1. Esta historia es como prender una cerilla. Rascas y la llama surge despacio, después, coge velocidad, crece imparable hasta que llega al máximo: azul, negra y amarilla; triangular y afilada. Deslumbra. Durante un instante mantiene la esperanza de su luz ante tus ojos, después se apaga. Queda un diminuto rescoldo que parece infinito y un humo azul que pretende ser llama. Parece algo simple e inútil, pero la cerilla prendió, dio luz, iluminó, y su calor consiguió disipar la niebla.
    http://aragonliterario.blogspot.com/

  2. Lo compré el 23 de abril. Me encantó… No me la pierdo…