Vientos de intriga; José Calvo Poyato
Plaza & Janés, Barcelona
Abril, 2008. 410 pp.
-
Carmen Santos
.
José Calvo Poyato (Cabra, Córdoba, 1951) es catedrático de Historia, especializado en el tránsito del siglo XVII al XVIII, período sobre el que ha escrito varias obras de divulgación. Como novelista ha demostrado de sobra su buen hacer con novelas como Jaque a la reina (2003), El manuscrito de Calderón (2005), El ritual de las doncellas (2006), La Dama del Dragón (2007) y La Orden negra (finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2005), por citar algunas de las más recientes.
Su última obra, Vientos de intriga, Plaza & Janés, abril 2008, se centra en los meses previos al levantamiento popular del 2 de mayo de 1808, que supuso el comienzo de la Guerra de la Independencia contra los franceses. Sirviéndose de las figuras históricas que protagonizaron la política de la época, como Carlos IV, María Luisa de Parma, Godoy, Fernando VII, Napoleón, entre otros, e introduciendo personajes ficticios, como los miembros de una tertulia que se reúne en un mesón madrileño para comentar lo que hoy en día llamaríamos “la actualidad”, o varios integrantes de organizaciones inventadas como la de los Apóstoles o la fraternidad de San Andrés, Calvo Poyato nos narra, a modo de crónica, los sucesos que hicieron estallar el polvorín que era por entonces Madrid.
Vientos de intriga arranca con la sigilosa entrada de los franceses en España cruzando el Bidasoa, el 18 de octubre de 1807. En el Monasterio de San Lorenzo, Carlos IV se retira a sus aposentos tras una jornada de caza y halla sobre la cama un pliego anónimo que le advierte de que su hijo, Fernando VII, conspira contra él para hacerse con el trono. En un escenario más popular, el mesón El Antillano de Madrid, se reúne un grupo de tertulianos de lo más variopinto, compuesto por un gacetillero, un cómico en paro, un párroco de ideas conservadoras, un panadero, un escribiente ”de familia hidalga y enjuto de carnes”, un maestro entallador y el alguacil mayor de Madrid, que revela al grupo estar investigando el espeluznante asesinato de un joven oficial y una meretriz durante un festejo popular de Salamanca. Crimen que introduce en la trama un elemento de intriga cuya relación con los hechos históricos narrados irá descubriendo el lector conforme avanza la novela.
A partir de este planteamiento, el autor nos va narrando paso a paso, como si comentara las jugadas de una partida de ajedrez, las maniobras subterráneas que espolearon el motín popular de Aranjuez en marzo de 1808, causante de la caída de Godoy, el Príncipe de la Paz, y desmenuza con exactitud de historiador los sucesos posteriores a este motín que desembocaron en el levantamiento del 2 de mayo de 1808 contra los franceses.
Para situar al lector dentro del contexto histórico, Calvo Poyato recurre a los protagonistas reales de aquellos hechos, a los que el lector ya conoce de los libros de historia y, como buen novelista, añade otros puramente ficticios. Sirvan de ejemplo los tertulianos del mesón El Antillano, en mi opinión una de las mejores bazas de esta novela, ya que a través de este heterogéneo grupito de hombres, Calvo Poyato apuntala su creencia de que en el levantamiento popular contra los franceses no sólo participaron los más desarrapados del lugar, sino integrantes de todos los estratos de la sociedad.
El estilo del autor, conciso, limpio y depurado de florituras innecesarias, hace que zambullirse en las páginas de Vientos de intriga resulte una experiencia placentera desde el punto de vista literario y enriquecedora por los rigurosos datos históricos que esta novela aporta.
Y, por cierto, atentos al guiño de Calvo Poyato en la página 354 hacia su pueblo natal Cabra, “un hermoso lugar al sur del reino de Córdoba”. Y otra curiosidad cotilla: en la página 120, el autor describe así a uno de los asistentes a la tertulia del librero e impresor Diego Rabadán: “… y, en contadas ocasiones, cuando el trabajo se lo permitía, se podía ver a Juan Bolea, un aragonés alto, de ascendencia gaditana…”. ¿Será éste un guiño a Juan Bolea, excelente escritor, amigo y miembro de la Asociación Aragonesa de Escritores?
En resumen, diría que Vientos de intriga es un libro muy recomendable, tanto para los incondicionales del género histórico como para todo aquel que, disfrutando de una novela amena y bien escrita, desee hacerse una idea de lo que ocurrió antes del dos de mayo.