Diario de Gordon. Marcos Chicot.
X Premio Francisco Umbral de novela.
Onagro ediciones. Zaragoza. 2007. 236 p.
Miguel Mena
Todo el que escribe con humor debe saber que asume el riesgo de que lo escrito envejezca demasiado deprisa. El humor intemporal es muy difÃcil porque el ser humano siempre llora por las mismas cosas, pero cada generación se rÃe con asuntos distintos. Hay guiños, chistes y gracias que con el paso del tiempo pierden su frescura y se convierten en frases rancias. El propio estilo o el vocabulario tienden a acartonarse con el paso de los años, por eso resulta sorprendente que alguien de comienzos del siglo XXI adopte un estilo o un vocabulario más propios de hace 60 o 70 años.
Eso es exactamente lo que pasa en esta novela: â??Diario de Gordonâ? parece un libro de otra época. El punto de partida, un individuo que tiene un alto concepto de sà mismo, que se cree un ser especial rodeado por inútiles y malvados, y que resulta ser un tremendo patoso, puede recordar a novelas como â??La conjura de los neciosâ? o pelÃculas como â??El guatequeâ?, pero las situaciones, el lenguaje y hasta los nombres de los protagonistas nos alejan de esos modelos anglosajones y nos aproximan un aire español de la primera mitad del siglo XX. â??Diario de Gordonâ? está armado a base de frases como estas: â??fijaba en su rostro la más beatÃfica de sus sonrisasâ?; â??la matusalena se volvió lentamenteâ?; â??puso un mohÃn muy graciosoâ?; â??contuvo su juvenil impaciencia con un gesto imperiosoâ?; â??se sentÃa ufano y miró con aire de superioridad a todos los jovencitosâ?; â??el disgusto que se han llevado sus padres ha sido morrocotudoâ?; â??el jovenzuelo se le habÃa escapadoâ?; â??el decrépito abuelete se subió a una cinta deslizanteâ?; â??las azafatas sirvieron un refrigerioâ?; â??nuestro paladÃn no estaba en absoluto acostumbradoâ?; â??aquellas esbeltas féminasâ?; â??eran la admiración de todos aquellos niñatos y encendÃan el deseo de las jóvenes gacelasâ?; â??decidió cambiar el baile por el ligueâ?; â??se le acercó un lechuguino muy arregladitoâ?; â??no habÃa sido nunca abordado por un invertidoâ?; â??decidiendo si les partÃa la cara a aquellos pisaverdes o seguÃa la jaranaâ?; â??se agachó hacia los rufianesâ?; â??los depravados personajesâ?; â??era más fornido que flexibleâ?; â??la hercúlea mujer de las mordisqueables carnesâ?; â??sonriendo y saludando galante y atrayentemente a todas las féminas de buen verâ?; â??presa de un frenesà evidentemente inducido por Bacoâ?; â??utilizaban las oscuridades para menesteres igualmente aliviantes pero más evacuatoriosâ?; â??con ese andar tan salerosoâ?.
Asà todo. Jovenzuelos, abueletes, paladines, lechuguinos y rufianes en un mundo ufano, saleroso y morrocotudo. Una mezcla de Echegaray, Arniches y MartÃnez Soria.
Si alguien tiene la suerte de haber llegado hasta aquí, que siga mi ferviente consejo: Léete este libro. Te reirás más que en toda tu vida. Me lo he leido yo y de momento tres o cuatro amigos. Todos hemos coincidido, hasta uno que no lee nada: Es la mejor comedia de la historia. Es más, una de las mejores novelas de la historia, porque de lo que se trata es de pasar un buen rato, y en eso nada iguala a este libro (dentro de la literatura 😉
¿Te gustó el libro o no? A mí me recordó un poco también a las comedias de Dickens. Me hizo mucha gracia. Lo recomiendo.