Zawi. José Luis Serrano.
Roca editorial. Barcelona.
2006. 301 págs.
Zawi es el tÃtulo de una novela que se adentra en el complicado mundo andalusà de finales del siglo X y principios del XI desde una perspectiva nueva, muy poco explorada por los autores españoles y menos aún por los escritores de novela histórica, ya que nos narra el ocaso del califato, el ascenso de Almanzor y la guerra civil desde la visión de un africano, Zawi ibn Ziri o, como prefiere el autor para simplificar, Zawi Ziri.
Este personaje, perteneciente a la importante tribu de los Sinhaya, aceptó el requerimiento de Almanzor de cruzar el estrecho para unirse a sus tropas como mercenario. Con el tiempo, se asentó y creó el reino Ziri de Granada, que sobrevivirÃa hasta que en 1090 su descendiente Abd Allah tuviera que salir huyendo hacia Ãfrica acosado por los almorávides. En su destierro escribió unas memorias cuyo manuscrito apareció emparedado en los años treinta del siglo XX en unas excavaciones que se realizaron en la mezquita al-Qarawiyyin de Fez. El material allà hallado fue ordenado, traducido al español y publicado por LevÃ-Provençal y GarcÃa Gómez bajo el tÃtulo El siglo XI en primera persona.
Hasta el momento éste era el único libro medianamente asequible para el lector no especializado en el que se trataba la figura de Zawi ibn Ziri. Partiendo de este material, José Luis Serrano ha construido una obra que rescata del olvido a este personaje.
En toda novela, pero especialmente, en la histórica hay dos coordenadas básicas que se deben tener en cuenta: el espacio y el tiempo.
La primera es manejada por José Luis Serrano con gran acierto, pues fija el espacio fÃsico y polÃtico en el que se desarrolla la acción con tino y de una manera muy fiel a la percepción que los contemporáneos tenÃan de su medio. No mira al norte de Ãfrica como un mero apéndice de al-Andalus sino como una entidad polÃtica y territorial independiente con dinámicas propias, aunque muy vinculada a al-Andalus; del mismo modo que presenta al-Andalus como un espacio polÃtico tremendamente influido por lo que sucedÃa al otro lado del estrecho.
La segunda coordenada, el tiempo, es tratada de una manera no lineal. Al autor parece no preocuparle tanto la sucesión de los hechos como los hechos en sÃ. Se permite dar saltos hacia delante o hacia detrás, llegando en ocasiones a salirse del periodo que está novelando para hacer referencias a acontecimientos muy posteriores como la toma de Granada por los cristianos o la guerra civil del siglo XX.
Estos vaivenes temporales de tan largo alcance hacen que la persona elegida como narrador, un sugerente â??nosotrosâ? que no se llega averiguar quién es, resulte en ocasiones forzada y que deba ser entendida como un recurso. El propio autor explica que â??en la historia aprendimos que ellos, los muertos, somos nosotros los encarnados, y que nosotros seremos vosotros, los por nacer libres e iguales, y que vosotros seréis pronto ellos, los muertos, es decir, nosotrosâ?.
Este libro puede ser leÃdo como una novela de tono poético y evocador, pero su lectura puede ser complementada con los datos históricos que aparecen en los apéndices: una exhaustiva cronologÃa y un glosario de términos.