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Ricardo Vázquez-Prada, ese trasunto entre Alain Delon y Gerard Depardieu, con unas gotas de diablo cojuelo, ha visto como el pasado dÃa 6 de septiembre se publicó en el periódico de ParÃs «Liberation» una crÃtica excelente de su novela «La cuadrilla«, traducción francesa de su obra de tema taurino «Tres de cuadrilla». «La cuadrilla» ha sido publicada en Burdeos por la editorial Culture Suds. La crÃtica estaba firmada por Jacques Durand, uno de los crÃticos taurinos más prestigiosos del paÃs galo.
Además, sabemos que «Les innocents de Ginel«, libro también firmado por Ricardo, saldrá en octubre, editado por L´insomniaque, editorial de ParÃs, con traducción magnÃfica de la aragonesa Françoise Blasco Takali (que estuvo en fecha reciente en la Casa del Traductor de Tarazona trabajando en la traducción de la novela). Esta gran traductora es una profesora que vive en ParÃs, nacida en Mediana de Aragón.
Va a continuación la reseña de Liberation, para que la disfrutéis.
â??La cuadrillaâ?, de Ricardo Vázquez-Prada.
Ed. Culture Suds. 186 pp., 15 euros.
Jacques Durand
Hay pocas novelas taurinas buenas, y Hemingway no consiguió escribirlas. Cuentos, sÃ. Entre las buenas novelas taurinas, dos han sido publicadas recientemente en Francia: â??El torero Carachoâ?, de Ramón Gómez de la Serna, por ediciones Dimanche, y â??La cuadrillaâ?, de Ricardo Vázquez-Prada (en español â??Tres de cuadrillaâ?) por ediciones Culture Suds.
Aprendices. â??La cuadrillaâ? habrÃa podido titularse â??En la carreteraâ?, si el tÃtulo no se hubiera ya utilizado. La novela de Vázquez-Prada, editorialista del periódico â??El Heraldo de Aragónâ?, narra las aventuras, en los años 60-70, de tres maletillas, tres miserables aprendices de toreros que vagabundean de pueblo en pueblo, de capea en capea, y de vacas peligrosas a pequeños robos diversos alrededor de Zaragoza y en la Rioja. La narración de su picaresco periplo es realizada por uno de ellos, José DÃaz RodrÃguez â??Rayitoâ?. â??Rayitoâ? es hijo, tal vez bastardo, de un picador reserva de la plaza de Zaragoza, que no pica gran cosa, salvo su crisis cuando bebe vino peleón, es decir, a menudo. Para añadir sal al condimento, su madre realiza faenas que no tienen nada que ver con el kikiriki.
En su miserable casa de la calle de Armas, la humedad del Ebro hiela los huesos e inflama la imaginación. Hacerse torero es entonces el único medio de cambiar de vida, ya que matar los gatos y los perros del barrio, a la larga cansa. Por tanto, con â??Maravillaâ? y â??Lagartijoâ?, otros dos pobres muchachos, Rayito se lanza, soñando con la tauromaquia de Antoñete, por azarosos caminos. Les conducen desde Uncastillo a Morata de Jalón, desde Brea de Aragón a Cintruénigo, donde Chiquito de Oro, otro maletilla, es enviado al sacrificio por un apoderado corrupto, y muere.
â??La cuadrillaâ? es una novela de costumbres. ¿Qué costumbres? Las costumbres pintorescas, pero muy a menudo poco recomendables, de un mundillo sobre el que el autor, muy informado, esparce una luz cruda y frÃa. Bien sea en el universo chapucero de los imprevisibles festejos taurinos de los pueblos o en el más elevado de las corridas prestigiosas, no se puede afirmar que el pequeño mundo taurino se caracterice por su carácter angélico. Engaños, hipocresÃas, bajezas, pequeños golpes sórdidos o timos de envergadura, en él no faltan las barrabasadas.
Desde la prostituta que se hace pagar con cucharillas al maletilla escondido en un cajón de toros para hacer creer a un organizador que en su interior se encuentra un toro sobrero, y hasta la calumnia considerada como una de las bellas artes, todo tiene la apariencia de la verdad. Como suele decirse, estas historias, más retorcidas las unas que las otras, no se inventan.
â??FrÃvolosâ?. Los tres pequeños toreros de la novela tienen tres destinos distintos. Rayito se convierte en un modesto matador â??regionalâ?. Maravilla, el más dotado, triunfa, pero sucumbe a las consecuencias de su éxito: las mujeres, la juerga, las fiestas, los coches caros. Lagartijo, el tercero, novillero fracasado, se traslada a Francia y se convierte en un nuevo rico odioso, con su fortuna ganada gracias a la marrullerÃa y el enredo.
Esta novela cautivadora y naturalista acerca de un mundo equÃvoco, fascinante y marginal, poblado por â??almas intercambiables y frÃvolas, que cuanto más fuerte gritan, menos están convencidas de lo que dicenâ?, es una novela con claves. Se percibe con claridad que buen número de sus personajes o de los seres esbozados responden a un modelo en la realidad. He creÃdo reconocer algunos de ellos: un honesto ex matador de Zaragoza, un crÃtico escandaloso, ya fallecido, un hombre de negocios taurinos aún en activo, chillón, vanidoso e insoportable.
Deseo localizar al periodista Jacques Durand.