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YOGUR GRIEGO, José Antonio Román Ledo.
Libros Certeza, Col. Cantela nº 16
Zaragoza, 2007, 121 págs.
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Francisco Javier Aguirre
La postrera obra de Román Ledo, que afortunadamente no fue póstuma por sólo tres dÃas (pudo tener el libro en sus manos y sonreÃrle antes de morir), es todo un testamento literario. Segunda entrega de una trilogÃa que se inició con GASEOSAS DE PAPEL (aparecida en 2004, nº 4 de la colección â??Cantelaâ?? de Libros Certeza), y paso intermedio hasta DUCHA ESCOCESA (tercer libro de la â??serieâ?? que sólo diseñó su autor y que estamos escribiendo sus amigos, siguiendo su aliento, para ofrecérselo como homenaje aniversario), YOGUR GRIEGO (colección â??Cantelaâ??, nº 16) se nos ofrece con la inmediata proximidad de alguien que está a punto de despedirse del tiempo, pero no del espacio cordial que ha construido durante toda una vida densa, intensa y creativa. Estructurado en un prólogo y diez capÃtulos, dedicados respectivamente a diez de sus amigos, contiene la mágica cifra de 100 fragmentos narrativos o discursivos en los que se plasma el espÃritu sutil, el humor desenfadado, el latigazo limpio, la magia cariciosa y el razonamiento fino de quien percibe, elabora y expresa la realidad circundante.
YOGUR GRIEGO, en palabras de su autor, es â??sorprendente, delicado y estimulante bálsamo contra el contratiempo indigesto y la perniciosa adicción a la novela históricaâ?. Del mismo modo, ofrece â??remedios para la ceguera cotidianaâ?. Es más cosas aún: â??Nostalgia de oficios y ambientes perdidos. Menosprecio de la mentira y alabanza del candor. Afirmación de la magia oculta en los prodigios de andar por casa. Fe en la condición humana y en la longevidad búlgara… Amor distante. Humor cercano.â?
El alter ego de Román Ledo, el inefable Juan Campasolo, vuelve a planear desde su ingravidez luminosa para dictar al â??transcriptorâ?? las inspiraciones del Kafkanueces, las vibraciones del Teleombligo, la bohemia de estirpe Inclanesca, la afición a la Concursancia, las alternativas de la Tauromagia, el colorido avÃcola del Cisnemascope, los delirios de la Taxifrenia, la desmesura del Funci-onanismo, el misterio de las BobofonÃas, las atrocidades del Navidólar, las componendas del Palcohecho, los dislates de la TeleafonÃa, la abundancia de la Intermemez, los peligros de la Tortolemia, los efluvios de la Contumelia, los prodigios de la Curasana, los efectos de la Licantroterapia, los aromas de la Mermelancia y asà sucesivamente. Esta breve relación de tÃtulos de algunos de sus â??yoguresâ?? da idea de por dónde y con qué se distrae Román Ledo en su deambular por los recovecos imaginarios de la mente de este planeta que nos circunda por dentro y por fuera. La sutileza, el ingenio, la ironÃa, la sugerencia, la insinuación, el doble sentido, la sonrisa quieta y el guiño cómplice constituyen las armas de su combate vital y los instrumentos de su arquitectura literaria. Muchos de sus cien â??yoguresâ?? merecen destacarse por su sabor y su brillo, pero baste citar el titulado â??Contiendaâ?, correspondiente al quinto bloque denominado LAS COSAS DE LA GUERRA, con su correspondiente grafÃa helénica, al que traslada las citas textuales de casi setenta figuras históricas (de Dolores Ibárruri a Adolf Hitler, de Antonio Machado a José Antonio Primo de Rivera, de Cela a Neruda, de Stalin a PÃo XI, de Unamuno a Ramiro de Maeztu) sobre la realidad bélica y su sentido histórico. YOGUR GRIEGO es un libro modernÃsimo, apasionante, muy personal, sincero y contundente, divertido y provocador, ajeno por completo a la vulgar naturaleza mercantil de mucho de lo que hoy se escribe y se publica. Su lectura deja poso en el espÃritu, calor en el corazón y sonrisas en el rostro. Un abrazo postrero del autor para lectores de alma limpia y mirada jubilosa.
Muy buena radiografía, Javier.
Un abrazo. José Ángel.