Como peces en una pecera en la que no encajan, se te quedan mirando fijamente. Son los ancianos de la residencia donde he ido a visitar a una amiga mía. Miro alrededor y una voz femenina ruega entre sollozos que la lleven a su casa. Mi alma cae al suelo como un espejo roto en mil pedazos.
Antes de encontrar a mi amiga se me acerca una señora muy delgada y, asomada a mis ojos, me coge una mano entre las suyas. Se levanta y me besa en la mejilla. Sonrío y le devuelvo los dos besos. Me abraza como si fuéramos viejas conocidas, pero no nos conocemos. “Me gusta coger las manos de la gente”, se disculpa. Como si se sintiera culpable de reclamar un minuto de caricias. Me mira agradecida y parece que le reconforta sostener mi mano entre las suyas. La retiene un rato más. “A mí también me gusta coger las manos de la gente -le digo-. Transmiten buena energía, así que puede usted quedarse con toda la mía”. Se ríe. “Con toda, no. Que a ti también te hace falta”. Me despido de ella y voy al encuentro de mi amiga.
Hace mucho que no nos vemos y me alegro de comprobar que, a pesar de sus muchos años, su cabeza esté tan bien. Tan cariñosa como siempre, tan acogedora ella. Se me pasa el rato muy rápidamente y me despido. Mi desconocida amiga se asoma al final del pasillo, se lleva la mano a la boca y me manda un beso. Le sonrío otra vez y le hago un gesto de despedida. Cierro la puerta y cruzo la plaza. La tarde se llena de lluvia dulce y plácida. Los ojos de los peces se agrandan, se agrandan, se agrandan, del otro lado del cristal.
Asi es como peces en una pecera, esperando que alguien como tu les de una sonrisa o poga un poco de color en sus vidas. Bonito relato, como nos olvidamos que esa gente, vive todavía.
Sí que viven, y sueñan, y son felices. Y algunos saben encontrar un pocillo de felicidad en esa pecera.
Un abrazo.
Es duro, asumir ese final tan amargo, con tanta soledad. A pesar de todo hay personas que logran sobrevivir. Otras, cuentan los días para que llegue el final. Deberíamos ocuparnos un poco más de nuestros mayores.Un saludo.