En Salamanca, conocí a unas cuantas personas amantes de la poesía. Por ejemplo, José Mª Sánchez Terrones que lleva un programa de radio en el que recita. En uno de sus programas puso su voz a mi poema “Las últimas palabras”, del libro “Tal vez sea la luz”. No puedo subir el archivo de audio en este blog, pero sí puedo darle las gracias por haber recitado el poema con esa voz tan cálida y tan hermosa que él tiene. Mi agradecimiento, pues, José Mª, por ese audio que me mandaste y que tanto me emocionó escuchar.
LAS ÚLTIMAS PALABRAS
¿Qué será de los hombres que empuñan las palabras,
de las mujeres que tejen las palabras,
de los niños que juegan con palabras?
¿Qué será de los árboles
que recogen un viento de palabras,
del pájaro que canta,
de las piedras que escuchan,
de la boca sonora de los ríos?
¿Y de los mares, que borran con su lengua las palabras
de los cuerpos de arena de las playas?
¿Qué serán, sin los hombres, las palabras
con las que se hace el pan, la paz, el hambre,
la guerra y el amor,
la luz, las sombras,
los mitos y la vida?
¿Qué será de la altísima palabra
que busca las estrellas?
Porque sabedlo bien,
sabedlo todos:
vientos vendrán que rasguen las cortinas,
vendavales que barran las imágenes,
cierzos de luna que arrasen los espejos
y las bocas podridas de los mundos.
Y entonces, ¿qué será de las palabras?
Ésas que abandonamos al nacer
en el musgo carnoso de la tierra
y que sólo encontramos en los sueños.
Ésas que recobramos al dormirnos
en la senda extraviada de lo oculto.
¿Qué será de nosotros ese día
en que un viento desgarre, ineludible,
nuestras bocas de arena y arrebate
de los últimos labios las palabras?
Poema premiado en el Concurso Literario
para personal del M.E.C., 1996